lunes, 12 de octubre de 2015

No tengo tiempo para correr.

-Tengo que cuidar a los niños.
-El trabajo no me deja tiempo.
-Todos los días tengo una actividad diferente.
-Siempre estoy muy cansado/a
-Cuando rebaje unas libras comienzo.
-Tengo que dedicarle más tiempo a mi familia.
-El año que viene comienzo a correr.
-Tengo una lesión.
-Soy muy vieja/o

Podría hacer este blog como aquella famosa canción de Billy Joel, pero solo con las EXCUSAS para NO correr o hacer ejercicios que he escuchado o tantas personas repiten a diario.

No encuentro una manera fina de responder a estas excusas. La ÚNICA repuesta que tengo para ellas, es que si usted no corre o hace algún tipo de ejercicio es porque no quiere.
Para muestra un botón. En este caso millones de botones. Hay millones de personas en el mundo que se ejercitan diariamente, que entrenan rigurosamente para cumplir con sus metas, que son madres y padres de familia, que a la vez son profesionales a tiempo completo y que tienen una vida social activa y sacan el tiempo para ejercitarse.
Si nos vamos al mundo del correr. Millones de personas participan anualmente en maratones, menos del cinco por ciento son corredores profesionales a tiempo completo, los demás son personas que pueden dar, si quisieran, esas mismas excusas que tanto se dicen para no correr.
En el mundo de los ultra maratones debe haber menos del uno por ciento de corredores que solo viven de correr. La mayoría de los ganadores de las grandes carreras tienen un empleo y entrenan cuando sacan el tiempo.

Correr nos relaja, elimina dolores de cabezas, mejora el bienestar físico y el psíquico, tonifica los músculos, fortalece los huesos y refuerza los cartílagos, despeja la mente, aumenta la capacidad respiratoria, disminuye la presión arterial, estiliza el cuerpo y las piernas, incrementa la resistencia y las defensas.
Correr puede ser una actividad social, consigues nuevos amigos, también puede ser una actividad comercial, podrías hacer negocios y realizar reuniones mientras corres. Puede ser una actividad espiritual, puedes rezar y meditar mientras corres. Por mencionar algunas.

Para correr solo se necesitan los zapatos correctos, la vestimenta cómoda y las ganas de correr, ya que puedes correr un cualquier lugar y a todas horas.
Es una de las mejores maneras de hacer turismo, se conocen nuevos lugares y países de la forma más rápida, eficiente y única.

Definitivamente, se debe hacer una organización de nuestro tiempo y actividades del día para poder hacer todo lo que QUEREMOS hacer, pero les aseguro que tiempo tenemos demás.
Algo muy importante y que debe decidir cada persona en particular, es qué busca o qué quiere lograr corriendo, esto definirá su entrenamiento y el tiempo que debe tomar para este. No todos entrenamos para las mismas cosas, ni los mismos objetivos, por lo que los entrenamientos no pueden ser iguales.



¿QUÉ ESTÁS ESPERANDO PARA COMENZAR A CORRER?

JLM


domingo, 6 de septiembre de 2015

Zapatos/zapatillas/tenis para correr 101. Todo lo que debes saber.

¿Cuál es el mejor tenis y/o marca de tenis para correr? 
Es la pregunta que todo el que comienza a correr hace. Y qué bueno que la hacen. No sé cuántas veces me la han hecho. La sorpresa que todos se llevan es cuando yo les respondo con otra pregunta.
¿Cuál es tu tipo de pies, pisada, peso, planes para correr, terreno donde vas a correr? 
Bueno, la dejé corta la pregunta.

La herramienta más importante para correr es el calzado. Escoger el incorrecto para nuestras necesidades particulares, puede hacer que el placer de correr se convierta en una tortura y que por escoger una zapatilla inadecuada tengamos lesiones, o porque le demos un mal uso o cuidemos mal, ese zapato que es el correcto, se dañe. 

En el mercado hay muchas marcas y modelos, dentro de de estas, muchos tipos diferentes de zapatillas para correr, pero no todas son las indicadas para tus necesidades, y las que son buenas para mí no necesariamente te van bien a ti. Todavía peor, puede ser que las que me gusten a mí sí puedan ser buenas para ti, pero resulta que tú no vas a correr en el mismo terreno, clima, distancias o velocidad que yo, por lo tanto vas a necesitar un calzado diferente. Y si todavía te quiero complicar un poco más este asunto. Ya conseguiste el par per tenis perfectos para tus necesidades, pero resulta que le das un mal uso o cuidado y en cuestión de una semana, una zapatilla que crees es nueva y cumple con todos tus requisitos ya está dañada y tú no lo sabes. Esto te puede causar los mismos daños que una zapatilla incorrecta.
¿Crees que todavía no se puede complicar más? Pues te equivocas. Las zapatillas que al principio o en algún momento fueron buenas para ti, podrían no ser las más indicadas luego y/o dejen de gustarte.

 En este blog, voy a tratar de explicar todo con lo que me he cruzado con el tema de los tenis para correr y experiencias personales que pueden servirle a ustedes en su elección.

Tipo de pies y pisada.

Existen tres tipos de pies y tres tipos de pisadas que por lo regular, yo diría en un 90% de las veces aproximadamente, se relacionan tipo de pie con pisada como la gráfica que verán más abajo. 
Pies con arco alto por lo regular es supinador, pies con arco regular es neutro y pies plano es pronador.  
Para ver tu tipo de pie solo tienes que mojarlo y pisar en una alfombra o papel y quedará la silueta pintada. Para saber tu pisada, viendo como gastas tus zapatos al correr te puedes ir dando cuenta, o poniendo alguien que te vea corriendo por detrás, o puedes ir a tiendas especializadas que te hagan estas pruebas de pies y pisada.




¿Por qué es tan importante saber tu pie y pisada? 
Yo diría que es más importante saber tu pisada, pero como dije, casi siempre una va exactamente relacionada con la otra.
La importancia es porque los fabricantes de calzado para correr hacen tenis específicos para estos pies y pisadas y usar el incorrecto hace que no estés cómodo y también, y más importante, te pueden causar lesiones.
Para que entiendan de una manera rápida la mecánica de la pisada y qué diferencia estos zapatos les explico.

Pronación es la rotación natural que hace el pie al pisar. Es decir, comienzas pisando con la parte externa del pie desde el talón y va girando hasta apoyar la parte interna y delantera, puede ser hasta el dedo gordo. Creo tienen la idea.
Un supinador no hace esta pronación complea, o por lo menos se le dificulta, por lo regular solo pisa con la parte externa del pie. 
Una persona de pisada neutra hace esta pronación como debe de ser. 
El pronador no pisa con la parte externa del pie y pisa casi totalmente con la interna.

La diferencia en los calzados es que para los supinadores se hacen tenis con más amortiguación que amainan un poco el golpe del pie al caer, ya que él por si solo no hará esta amotiguación, y muy flexibles para permitir que ellos puedan girar lo más posible.
Para los neutrales le ponen algún tipo leve de restricción al calzado para evitar la mucha pronación.
Para los pronadores o pies planos, los zapatos están muy reforzados en la parte interna, para evitar la tanta pronación, además de darle soporte al arco del pie. Por lo regular son unos zapatos un poco más pesados que los otros dos y es por todo el material que se utiliza en ellos.

Para completar todo el tema, les explico un poco más, aunque no todo lo que podría pasar. 
Si un supinador utiliza unos tenis que están hechos para un pronador, este pié que no gira y no amortigua, le estas poniendo un calzado que no le va a permitir girar ni amortiguar, lo que hará poco agradable la corrida y te cansará y lastimará más los tendones, músculos y fibras al rededor del pie y hasta la rodilla. Este sería un muy potencial causante de una lesión de rotura de la membrana de la espinilla o shin splint.
Si es al contrario, un pronador utilizando un calzado para un supinaror. Este pié que necesita soporte para no girar tanto y el tenis que no tiene nada para esto, le causa, entre otras cosas, cansancio en los tobillos y dolor en la planta del pié. Es un potencial causante de una facitis plantar.

Existen personas que tienen tipos de pisadas diferentes en los dos pies. Ya en estos casos habría que analizar todavía un poco más a fondo cuál calzado le va a convenir.

Con el paso de los años corriendo, tu tipo de pie y/o de pisada pueden cambiar, o pueden mejorar o empeorar. Es bueno seguir monitoreándola o trabajándola para lo que más convenga. Al final de este blog les haré mi historia particular con todo este tema.

Peso corporal.

Ya que conoces tu pie y pisada, debes saber que dentro de los zapatos específicos para ti, también hay unos que son un pocos más reforzados y pesados para personas que tienen más libras de peso, o por lo menos que buscan que cumplan y sean más duraderos para estas personas. Por lo regular los clasifican en hombres de más de 180 libras (80 kg) y mujeres con más de 150 libras (68 kg).
Esto no quiere decir que alguien de menos pesos no pueda utilizarlos o le incomoden, ya será cuestión de gusto, pero sí son más pesados.
De la manera inversa, una persona por encima de este peso que quiera utilizar unos más livianos, también lo pueden hacer, pero se espera que este calzado le dure menos y además que cumpla un poco menos con la amortiguación deseada, cosa que causaría dolores en las piernas y pies en carreras muy largas si la pisada y zancada de este corredor no son muy eficientes.

Tipo de entrenamiento o carrera.

Otro tema que debemos tener en cuenta al comprar o escoger el tenis que utilizaremos es qué tipo de carreras y/o entrenamientos vamos a realizar.
Existen zapatillas que son para carreras de velocidad, son muy livianas. Para ser livianas hay que construirlas con menos material, por lo que tienen mucho menos amortiguación. Pesan de 5 a 7 onzas (141 a 198 gramos).
Estas las utilizan los corredores muy rápidos y livianos en todas sus carreras sin importar que sean de un kilómetro hasta el maratón. Pero tal vez no sea el calzado más apropiado para un corredor de mucho peso y bastante más lento que corra un maratón en cuatro horas y media, ya que pasará mucho tiempo corriendo y además cayendo pesado con su pisada. Recuerde que aquel corredor liviano hace el maratón en dos hora y media o menos y su pisada es mucho más eficiente.
Claro, llega un momento que escoger tus tenis es cuestión de gusto personal y tal vez eso son los que te gustan. Podrías tener una de estas para correr tus carreras de 5k y 10k, así como esos velocistas utilizan otras más pesadas y no las súper livianas para sus entrenamientos donde no van a hacer velocidad.
Pero usted o yo no queremos correr carreras o no me interesa ser más o menos rápido, solo quiero correr, entonces para qué quiero esta zapatilla tan liviana y con tan poca amortiguación, pero quizás ese tipo es el que me gusta y acomoda y es el que quiero utilizar.
Podemos tener varios pares de tenis para las diferentes carreras o entrenamientos o uno solo que utilizaremos en todos los eventos. Puede ser un problema de gusto, ejercicio que hagamos, metas que tengamos o posibilidad económica el que nos defina cuál, cuáles o cuántos tengamos.

Terreno y clima.

Existen diferentes terrenos y climas y para cada uno, zapatos que pueden marcar la diferencia en el rendimiento mientras corremos en ellos.
Tenemos zapatillas para correr en asfalto o cemento y zapatillas todo terreno que son las ideales para correr en tierra, trillos o montañas.

La diferencia principal entre estas dos zapatillas es la suela o el agarre que tiene esa suela.
Los tenis de trillos tienen una suela con dientes de diferentes formas, tamaños y dureza, que permitirán un mejor agarre en terrenos como tierra pisada, rocoso, lodo, nieve y todo lo que se pueda encontrar en el monte. Es importante saber que existen marcas que en un mismo modelo tienen los diferentes tipos de suela, por lo que hay que hacer una buena investigación de cuál estamos comprando y si ese es el indicado para el terreno en el que lo voy a utilizar.
Por ejemplo, para terreno de tierra firme y con rocas, debe acomodar uno con unos tacos no muy grandes o los más cortos. Para tierra mojada y nieve los tacos más grandes. Para tierra dura los tacos suaves, para tierra suave y suelta los tacos duros.
Otro tema a considerar con este tipo de calzado es el clima. Si va llover o vamos a cruzar muchos ríos o si hace muchísimo calor y transpiramos mucho, que sean un zapato que se escurra lo más pronto posible. Algunos tienen pequeños agujeros en la suela. También le puedes hacer esos hoyos tú mismo, pero para eso debes estar seguro qué tipo de media suela tiene el zapato para no dañarlo.
También encontraremos tenis todo terreno que son impermeables y para frío y nieve, con Gore Tex, pero esos son extremada mente calientes para climas cálidos.

Otra diferencia que tiene los tenis para correr en asfalto y los todo terrenos, es un protector contra piedras en la punta.

Otras cositas para ser consideradas.

Los tenis siguen evolucionando y las marcas siguen buscando opciones y ofreciendo todo tipo de gamas y diferencias para gustos y tendencias.
Luego de años donde todo era buscar mucha amortiguación y suelas anchas en los tenis vino la tendencia minimalista, donde los tenis son lo más cercano a estar descalzo, pero ya existe una nueva marca que apuesta por la mucha amortiguación. Con esto quiero decir, que vas a encontrar de todo y vas a tener que escoger y probar, para luego evaluar qué te conviene.

Otra cosa que se especifica en los tenis es el drop. Esto es la altura que tiene el zapato en el talón y la altura que tiene delante, es decir la inclinación, pero a la vez la altura misma desde el piso del zapato.
Hay tenis más altos, más bajitos, más inclinados.....

Como todos los zapatos de vestir, hay marcas que son más estrechas, otras más anchas, o modelos más anchos o más estrechos. A la vez modelos que ofrecen diferentes anchos. Es importante saber cuál es el ancho de tu pie, y siempre mantenerte probando, ya que verás que hay marcas que no te ajustan y otras que sí.

Por regla general debes comprar tus tenis de correr entre medio o un número o talla más grande que tus zapatos de vestir.
Lo que se busca es que tengamos un espacio entre los dedos y la parte delantera del tenis, porque cada vez que pisamos corriendo, el pies se extiende y los dedos van tocando, lo que hará que se dañen tus uñas y posteriormente las pierdas. Lo importante al probarte las zapatillas, es cerciorarte que tienes ese espacio delante.


Uso y cuidado de los tenis.

Los tenis para correr son para correr. Están construidos para el desplazamiento frontal, no lateral.
Esto lo que quiere decir es que no son buenos, para jugar o hacer deportes donde tendremos movimientos laterales ni muchas frenadas bruscas. Tenis, basquetbol, voleibol, fútbol, etc.
Hacer este tipo de deportes con ellos los deforman y luego no cumplirán con lo que queremos de ellos mientras corremos.

Los fabricantes recomiendan una vida útil de 500 kilómetros aproximadamente para las zapatillas de correr, pero en unos seis meses a un año de uso. Esto cada quién se irá dando cuenta cuánto le duran y todo dependerá de cómo pisas, corres y los cuidas.
Les puedo decir que cuando comencé a correr mis tenis no pasaban de 300 kilómetros y era más por mi pisada, ahora ya me duran hasta 600 y casi 700 kilómetros.
Algo muy importante, es nunca guardar los tenis que ya utilizamos por un muy largo período de tiempo, años, y esperar que estarán en buenas condiciones cuando lo utilicemos de nuevo. Los materiales del calzado se degrada. Cuando lo volvemos a usar no cumplirán con las funciones para las que fueron diseñadas.

El calor o caliente extremo daña los tenis. Nunca debes meterlos en la secadora ni dejarlos en un vehículo que pasará el día al sol, o en ningún lugar que reciban calor extremo o por muchas horas.


Mi propia experiencia.

Como la gran mayoría cuando comencé a correr o entrenar para correr maratones tenía un par de tenis y con ellos arranqué. Con ellos corrí mi primer 5k y entrené y corrí mis primeros 10k. Para esos 10k llegué con un shin splint crónico, que pudo ser motivado por una de tres cosas, correr mucho en muy poco tiempo, utilizar un calzado viejo desgastado por el tiempo y/o uso, o por utilizar los tenis incorrectos para mi pie y pisada. Eso ya no lo sabré, pero todas fueron reales por lo tanto posibles.
Mientras me recuperaba de esa lesión, un mes o dos sin correr, compré un nuevo par de tenis, que fueron los que más me gustaron de vista cuando los vi en las revistas. Llegaron y tan pronto pude correr comencé de nuevo. La lesión de shin splint no se elimina tan fácil, por lo que pasa mucho tiempo al menos sintiendo molestias, pero la mía como que no mejoraba mucho. Fue entonces cuando comencé a investigar y entender bien cual era mi pie y pisada y efectivamente, esos dos primeros pares de tenis no eran los correctos para mí.

Yo ERA supinador con arco de pie muy grande y pesaba más de 180 libras (80 kg). Pisaba con el talón casi exclusivamente, tanto, que mis tenis a los 100 kilómetros de uso parecía que alguien había venido con un cuchillo caliente y le había cortado un pedazo al talón del zapato por el lado externo. PERO UN PEDAZO GRANDE.
Algunos ya dirán que esa lesión que tuve al principio también fue por como pisaba. También pudo ser factor. Más cuando ya les dije que además estaba utilizando zapatos que no eran los indicados para mi pié, por lo tanto los tenis estaban restringiendo mi pisada mucho más y tenía mucho menos amortiguación.
En esos primeros años utilicé tenis para mi pié y pisada y para peso mayor a 180 libras (80 kg). Esos tenis me duraban 300 kilómetros cuando ya no tenían el lado externo del talón y comenzaba a sentir otros dolores que me indicaban que el zapato ya no me estaba amortiguando bien.
Muchos años después, habiendo entendido la mecánica de la pisada del pie, haber puesto de mi parte cada vez que hacia una pisada para tratar de que este hiciera el movimiento completo, y ahora con 155 libras (70 kg). Puedo decir que sigo teniendo el arco del pié bien alto, pero no sé si decir que soy supinador. Ya creo puedo decir, y que sea cierto, que tengo pisada neutra, lo demuestran mis tenis. Nunca me como el lado externo del talón, e inclusive se ve el gasto en la parte interna del medio/frente del pié. Los tenis me duran 600 a 700 kilómetros y los tenis que uso son light trainers, no aquellos para personas de más de 180 libras (80 kg), ni siquiera los regulares para de menos de 180.

Con mi experiencia lo que les quiero decir es que, primero, entiendan su pie y pisada antes de hacer la primera compra. Segundo, si es necesario, se pueden hacer cambios en la mecánica que a la vez te cambien la pisada, lo que hará que puedas cambiar de tipo de tenis. Tercero, el peso también influye. Ya no me gustan aquellos tenis que usaba al principio, los encuentro muy pesados. Quinto y más importante, no puedo decirte cuál es el mejor zapato/zapatilla/tenis o marca para correr, porque el que me pueda gustar a mí no es el que te tiene que gustar a ti.

JL









sábado, 20 de junio de 2015

Mi reporte de La Volta Cerdanya Ultraresistencia 125k

La Cerdaña es una comarca catalana, también conocida como el gran valle de los Pirineos. Se encuentra a una altura de mil metros sobre el nivel del mar y está rodeada de cimas de hasta tres mil metros. Es un paraíso para los deportes de montaña de invierno y de verano.
Para el mundo del deporte tiene otro significado importante, vio nacer y es casa o patio de uno de los atletas más importantes del mundo de ski de montaña y carreras de montaña en todas sus distancias y especialidades, el gran Kilian Jornet.

El miércoles 10 de junio tomo el primer vuelo que me llevará a mi destino primario, Barcelona, llegando el otro día jueves 11 cerca del medio día, claro debido a las horas de vuelo y cambio de horarios. Allá me esperaban las dos personas que serían mis anfitriones, animadores y equipo de soporte en esta aventura. Mi hermana Loli y mi cuñado Rafa.

El equipo de soporte al llegar a Err.

Solo vi Barcelona creo desde el avión, ya que nos dispusimos a viajar a la Cerdaña ese mismo día, ya que tenía que tratar de descansar lo más que pudiera, porque la carrera comenzaba a la media noche del siguiente día viernes.
Viernes 12 me desperté o paré de la cama lo más tarde que puede, 9:30 a.m., desayuné bastante bien, ya tenía que ir haciendo una carga calórica importante, reposé un poco y como a las 11:00 a.m. estaba corriendo para aflojar y calentar el cuerpo, las horas en el avión me pusieron duro. Solo fue unos veinte minutos, luego me dispuse a descansar y conocer un poquito Err, el pueblito francés donde nos estábamos quedando.


Vista desde mi habitación.



Pasada las tres de la tarde ya estaba almorzando, sí, más comida, hay que hacerlo, lo voy a necesitar más tarde. Luego del almuerzo teníamos que ir a Alp, el pueblo de la salida donde se recogía el kit de corredor y donde tendríamos un congresillo explicativo de todo lo importante de la carrera. Esto era  a las 7:30 p.m. Aquí nos dieron la noticia de que habían cambiado un poco la ruta en el tramo final, había pronóstico de tormenta y en esa parte se pasaba por dos picos que tenían para rayos y nos querían lo más lejos posible de esos puntos. Ese cambio de ruta nos agregaban cinco kilómetros y los 120 que vinimos a correr, ya son oficialmente 125k.

Vista desde la salida en Alp hacia parte de las montañas que íbamos a recorrer.

Con Eduard Jornet (director de la carrera) y Loli en Alp.



Otras tres vistas de montañas a recorrer.

De Alp volvemos a Err donde debía cenar.....qué pensaban, que no iba a comer mi pasta?
Debo destacar, que Rafa además de todo lo que mencioné anteriormente, fue el master chef y encargado de mi alimentación pre y post carrera. Se tomó muy en serio su trabajo desde que le dije que iba para allá a correr. No tuve que preocuparme por ese departamento.

El chef trabajando.

Luego de la cena, ya solo tenía tiempo para revisar que todo el material obligatorio de la carrera estuviera listo (era una mochila que pesaba como cinco libras, con la que debes hacer todo el recorrido) y descansar como una hora antes de partir de nuevo a Alp.
11:15 p.m. estamos de nuevo en Alp y procedo a entrar al chequeo de materiales obligatorios. En este lugar, un polideportivo techado, nos dejan a todos los corredores hasta unos diez minutos antes de la partida.

12:00 a.m. Se da la partida. Tan pronto sales te das cuenta que las inclinaciones que se ven en el perfil de la carrera no eran un engaño, es la realidad, por lo que ya más o menos sé que el día será un poco más largo de lo que supuse. El que todos los participantes tuvieran los bastones en manos desde el principio, fue un advertencia, les puedo decir que anduve con ellos en manos toda la carrera, se necesitaban tanto para subir como para bajar.

Un minuto antes de la salida.

Pasada una hora de carrera íbamos subiendo una pista de esquí (sin nieve) cuando comienzo a escuchar unos cencerros. Esto es algo que he visto se utiliza mucho en carreras en Europa, pero me costaba mucho creer que a estas horas y totalmente oscuro, estuviera alguien con ganas de animar a corredores que le faltaba todo un día de trabajo. Al poco tiempo me di cuenta que los fanáticos que nos estarían animando con sus cencerros durante todo el trayecto serían las vacas que los usan.
La Cerdaña es un región conocida por la buena calidad de la leche de sus vacas y en esta época del año están fuera en el campo comiendo su yerba.

Una hora más tarde los pronósticos de lluvia se hicieron realidad, lo que hizo que la temperatura también bajara por debajo de los diez grados centígrados. En este momento de la carrera no me causó mayor problema, solo que ya andamos todos empapados. Estas primeras seis horas de carrera, creo pasamos por unos magníficos lugares, la pena es que no podíamos disfrutarlos porque era solo cuestión de ver hacia delante con tu foco para no tropezar, subimos y subimos y luego bajamos, terreno fácil, así como algunos bastante técnicos. Pasamos dos puntos de abastecimientos el de Urús, donde solo tomé mucho líquido y comí un poco de maní salado para ir contrarrestando el dulce de los geles. Ya para el segundo punto de abastecimiento el Talló era hora de desayunar y comer algo más. Aquí tuve la primera sorpresa agradable del día. Una de las cosas que nos ofrecían, era emparedados de jamón serrano con queso manchego, pues eso y algo de chocolate caliente fue lo que comí, además de tomar mucho líquido y rellenar mi bolsa de agua que ya venía casi vacía.
Hasta este punto venía avanzando bastante bien y cómodo y estaba por ponerse mejor, ya que salía el sol, que luego de correr tanto a oscuras era algo que nos subía el ánimo, además de que por fin podíamos ir disfrutando lo bonita que era la ruta. En esta parte iba con tantos ánimos que iba pasando corredores, pero este ímpetu hizo que en un momento perdiera la concentración y dejara de mira las marcas, cuando vine a darme cuenta que no veía marcas, había avanzado un poco más de medio kilómetro fuera de ruta. Nada que hacer, correr de nuevo hacia atrás para encontrar de nuevo el camino, un errorcito que me costo poco más de un kilómetro y no sería el único del día, acumulé unos cinco kilómetros extras por otros despistes durante toda ruta.
Dicen que no hay mal que por bien no venga, ese primer gran despiste hizo que comenzara a compartir parte de la carrera con los que al final serían mis mejores tres aliados. En principio solo fuero tres corredores que pasé mientras mejor corría y que luego tuve que volver al alcanzar y ahí comenzamos a cruzar algunas palabras mientras íbamos juntos.

De la ruta les puedo contar que era bastante más dura de lo que anticipé al inscribirme, tenía unos paisajes impresionantes en imponentes, creo que les dije que habían vacas, nos ofreció lluvia, frío, calor, neblina. Tenía que ofrecer de todo si estuvimos más de un día andando.





Cuando llegué a la estación de abastecimiento de Estana, encontré de nuevo a mis tres amigos que me habían dejado atrás. Aquí era hora de comer e hidratarnos bien de nuevo, así como rellenar agua. Ya la temperatura era un poco más alta porque pasaban las diez de la mañana y el sol brillaba.
Salimos los cuatro juntos pero tan pronto apareció la bajada fui yo quien les dije que nos veríamos en la próxima estación y apresuré el paso. Tan pronto terminó la bajada venía una subida con la gradiente más empinada de todo el día, sorteada esta pasamos una de las partes más fangosas que vimos, todo esto para llegar a Lles, la mitad del recorrido y donde por primera vez vería a mi equipo de de soporte. Mi hermana fue quien me recibió y vino conmigo hasta el área de descanso. Aquí, nos ofrecían además pasta. Hora de almorzar, era poco más de las dos de la tarde. Me serví un buen plato de pasta y muchos líquidos, también chocolate en barra y me senté a comer. Mientras lo hacía Loli me trajo el teléfono en video conferencia y pude hablar y ver a María mi esposa, una muy agradable sorpresa.

Llegando a Lles.

Hidratación primero, luego me senté a comer.

Cuando me disponía a salir llegaban los tres amigos que me preguntaban qué mosca me picó que había puesto un paso endemoniado. Lo que ellos no sabían era que yo estaba confundido y creía en ese punto nos cortarían a las dos de la tarde, cosa que era totalmente incierta. El primer corte era a las cuatro de la tarde en la mesa anterior, uuupsss, gasté energía innecesariamente.

Bien, cumplida la primera mitad de la carrera, teniendo el tanque lleno y pilas recargadas por el descanso y el alimento y con el buen ánimo de haber visto a mis familiares y a mi esposa y con un sol brillante, salgo a hacer la segunda parte. Aquí es que verdaderamente comienza la aventura.

En principio se baja un poco, pero luego.....qué les puedo decir, se subía una pared que no terminaba, por un terreno que no tenía un camino hecho, donde había que pararse a recobrar el aliento. Me recordaba los asensos que he visto en la tele de Everest, donde para dar un solo paso hay que tomarse su tiempo...claro, guardando la distancia.
Por fin en la cima, que creía yo que era la cima, porque había uno de los planos más largos que vimos todo el día, pero en este también tuve un despiste que me hizo cruzar dos veces un riachuelo y ya la temperatura comenzaba a bajar por la altura, la hora y las nubes que venían. Aquí me alcanzaron de nuevo los tres amigo y solo estuvimos un rato juntos porque cuando se presento la próxima pared y trazado más difícil de todo el día me dejaron rezagado.

Ya comenzaba a llover y eran alrededor de las seis de la tarde cuando llego a un pequeño punto de abastecimiento intermedio entre Lles y Meranges. Desde lejos veo como salen los tres amigo antes de yo llegar.
Ya la temperatura está bastante más fría y la lluvia más intensa y como poco, pero me preparado para la noche. Me pongo el foco en la cabeza, aunque no es hora de prenderlo todavía, solo para no tener que pararme de nuevo y quitarme la mochila más tarde.
Entre ocho y nueve de la tarde, todavía no es oscuro, comienza a caer el aguacero más duro y prolongado del día. La temperatura baja y mi estado físico ya no es el mismo que quince o veinte horas atrás, esto hace que comience a sentir mucho frío, casi al punto de hipotermia. Lo único que pasa por mi cabeza es que quiero llegar a Meranges, el próximo avituallamiento, para cambiarme toda la ropa. Traigo conmigo en la mochila un pantalón impermeable y otra camisa manga largas, pero no quiero detenerme y de todas manera, sería abrir la mochila debajo de toda esta lluvia y hacer que todo se moje. Solo atinaba a tratar de correr más y más rápido para calentarme algo y mi mente solo quería cambiarse todo lo que tenía puesto. De repente veo una casa, por fin llegué, levanto de nuevo la mirada y la casa no está, hummm, que raro, unos metros más y veo de nuevo otra casa entre los arboles, pero no la misma que vi anteriormente, también desaparece, luego veo unas personas delante de una casa que me animaban, pasa lo mismos. ¡DIOS ESTOY ALUCINANDO!
Después de un rato que entiendo estoy alucinando, me pasa por la cabeza que cuidado si las marcas que veo de la carrera no son reales, y puede ser que esté hace rato perdido. La próxima cinta que veo me le acerco con más miedo que vergüenza para tocarla, el miedo era que no tocara nada. ¡UFF, por suerte la pude tocar!
El asunto es que todavía me estoy congelando y todavía no llego donde quiero llegar y ya oscurece, también el camino cambia de amplio y cómodo a estrecho y un poco técnico y tapado por arboles, que lo hacen más oscuro, pero que con la cantidad de agua que ha caído y está cayendo ya baja agua por el camino y todo es lodo y llega la hora de prender el foco.
Ahora creo que las alucinaciones han cambiado a mareo, porque veo las cosas y como que de repente se ponen un poco más oscuras y vuelvo y las veo y vuelve a ponerse oscuro. ¡ESTO NO PUEDE SER! Una de las peores pesadillas que siempre he tenido es que el foco que llevo se dañe. Es lo que está sucediendo. Oprimo el el botón de encendido y no cambia, se mantiene subiendo y bajando la intensidad de la luz, sigo insistiendo paro no hay cambio. Me digo, mientras siga prendido los reflejos de las cintas se ven y puedo seguir andando, lo que no vuelvo a mirar al suelo y mis pies irán cayendo en todo los hoyos de fango y agua. Pero sigue el miedo dentro de mi de que se apague por completo y me quede a ciegas. Poco más adelante deja de estar intermitente y se queda fijo pero en su menor intensidad. Solo daba para que el reflejo de las cintas se vea un poco, pero al menos eso se ve, y con eso basta. Pero la angustia de que se apague es lo peor. Ya un poco más adelante se puede ver en todo su esplendor el pueblo de Meranges encendido, aunque lejos, pero eso por lo menos hace que se me vaya la ansiedad porque ya sé que desde donde estoy puedo llegar aunque sea sin luz.
Si yo estaba ansioso y nervioso, hoy aquí escribiendo estas líneas, puedo imaginar la angustia de mi hermana y mi cuñado que podían ver por gps por dónde andaba y estaban viviendo las condiciones del clima. Además sabían algo que yo no. Detrás de mi solo venían unas cuatro personas y no muy cerca. Es que de los ciento seis corredores que comenzamos solo terminaríamos unos sesenta y ocho, de esos que venían detrás, tres se saldrían de la carrera al llegar a Meranges. Es decir andaba solo.

Ya por fin voy subiendo a Meranges, esta vez no estoy alucinando, y a lo lejos solo veo una figura que brincaba de alegría y gritaba mi nombre y vino corriendo a mi encuentro, Loli. No sabe ella lo contento que estaba yo de verla, aunque sé que ni mi cara ni mi actitud se lo demostraron en ese momento. Por fin llego al avituallamiento y lo único que pido es mi mochila porque quiero cambiarme de ropa y busco donde hacerlo, también le explico rápido a Loli el problema del foco y le digo que le cambie las pilas y se las ponga al otro que tenía gastado de la primera parte. Todavía me estoy congelando y lo que quiero es salir de esta ropa. Me ofrecen comida y no quiero hasta que no me cambie.
Cuando entro a cambiarme, encuentro a los tres amigos que están haciendo lo mismo y de inmediato me dicen que estaban preocupados por mí que andaba solo en esas condiciones.
Mientras me cambio y por fin ya se me va quitando el frío, le comienzo a explicar a Rafa todo lo que he pasado, él escucha pacientemente y me trae caldo caliente y va preparando lo que quiero comer, al mismo tiempo me va aconsejando de lo que debería yo hacer. Me recomendaba que me fuera con los tres amigos y que nuca nos separáramos. Ellos eran del lugar y conocían los caminos, además eran compañía. Ya solo faltaban unos veintiséis kilómetros a la meta y no había temor de no completarlo por el corte, teníamos horas de sobra, por lo que no importaba que paso pusiéramos.

Ya con toda la ropa nueva, explicándole a Rafa todo lo que pasé.

Aquí fue que los tres amigos ya seríamos los cuatro amigos. Ellos estaban de acuerdo con lo que Rafa decía y hasta esperaron que yo terminara de comer para partir, no nos volveríamos a separar y ya comenzamos a conversar hasta que llegamos a Puigcerdà, el pueblo de la meta, donde los tres viven.
Pero no nos adelantemos al final, porque esto no se ha terminado.

Esta foto la encontré en la página de la carrera y me alegró mucho. Antes de la salida. Los tres amigos son del centro hacia la derecha, Xavier, Iñigo e Israel.


Todavía hay que subir algo más, pero ya no es tan complicado el terreno, además ahora se ven todos los pueblos encendidos debajo. Es diferente sentirse en la civilización que estar en montaña sin compañía ni ver luces. Además ellos me van explicando lo que vamos pasando y viendo. Luego de un par de horas o tres, llegamos al último avituallamiento, ya estamos desesperados por llegar, en mi caso, Iñaqui, uno de los amigos, se queja de que tiene mucho sueño, Israel viene hace un rato con una molestia en una pierna y cojeando, pero ya el final está cerca y en esta mesa nos dan lo mejor de toda la carrera. PIZZA. Estaba más fría que sacada de la nevera, pero a mi me gusta igual y ustedes que me conocen, se pueden imaginar cuanto comí.
Lo bueno, es que ya faltan como once kilómetros a meta, lo malo, es que recorreremos el camino más feo y lúgubre de toda la ruta. Estuvimos en la cima de algo, totalmente oscuros, donde no había arboles, al punto que las cintas que marcaban el camino estaban en el suelo pisadas con piedras, ya que no había donde guindarlas. Además, había una neblina muy espesa. Fue aquí que de verdad agradecí la compañía y vi la importancia y uno de los usos de la luz roja intermitente que nos obligaban a traer en la espalda.
Por fin salimos del camino del terror y es en un pueblo y asfalto, además estamos en Francia. Aquí comenzaríamos a descender por última vez y eso quiere decir que ya el final está cerca.
Terminada la bajada seguimos pasando pueblos franceses, hasta que llegamos a un campo sembrado de trigo, ya en Cataluña de nuevo, desde donde veíamos Puigcerdà claramente mientras andábamos casi en paralelo, lo que hacía ver esa meta como la zanahoria que le ponen a los caballos en los dibujos animados, solo la veo delante pero no veo que se acerca. Bueno, era mi sentir, pueden imaginar que les habla una persona que lleva más de cuarenta horas despierto y ha recorrido todos estos kilómetros y solo quiere llegar.
Ya llegamos al pueblo y el regalo que nos tienen para terminar es subir unos veinte metros que parecen una pared de tierra donde hay que prácticamente clavar los bastones para poder subir, luego de esto subir unos cincuenta escalones. Aquí ya no me estaba cayendo muy bien el señor Eduard Jornet,  ¿por qué busca todo lo más difícil?

Ya sí podemos decir que llegamos y caminamos juntos hasta la meta.



En esta carrera viví muchas cosas de las que hasta el momento solo había leído, imaginado y programado, vinieron todas a conjugarse aquí. Que bueno que fue en esta, porque no me he sentido físicamente mejor en ninguna carrera como me sentí. No puedo dejar de repetir la importancia del trabajo de fortalecimiento físico que debemos hacer en el gimnasio para este tipo de eventos y darle las gracias a la persona que se ha encargado de hacerlo una realidad en mi. Davianty.

Siempre digo que es peor, se pasa más trabajo, más angustia y además aburrimiento, siendo equipo de soporte que el participante. Ellos no se anotaron en la carrera porque quisieron, vienen porque uno se los pide. Nunca es fácil pedirle a alguien que dedique todo ese tiempo a cuidarte. No pude tener dos mejores. Rafa y Loli me animaban solo con yo verles las caras a ellos, porque se veía estaban disfrutando, y no pudieron ayudarme mejor, ni darme mejores consejos cuando ameritaba.
Además, terminada la carrera fue que me di cuenta de la cobertura a larga distancia que dio Loli como toda un corresponsal especializada hacia la República Dominicana,  que mantuvo a mi familia y amigos muy al tanto y tranquilos de cómo iba todo.

JLM



jueves, 30 de abril de 2015

¿Cómo entrenar para correr ultras distancias en el monte?



Desde hace unos meses algunas personas se me han acercado o de alguna manera me han hecho algunas preguntas, sobre correr en el monte y sobre largas distancias.
Honestamente no me creo ningún gran experto, yo todavía estoy aprendiendo y preguntando por igual. Pero, entiendo por qué me preguntan y así como han sido tan amigables y de gran ayuda todos aquellos a los que he preguntado, he tratado de ayudar con mis experiencias al que quiera.

Aquí resumiré las preguntas más frecuentes y lo que yo he hecho. Entiendan bien, LO QUE YO HE HECHO. Claro, a raíz de experiencias que ya he vivido y darme cuenta que algunas cosas no las estaba haciendo bien y además con aclaraciones de expertos y sobre todo adaptándolas a MI en particular. Esto siempre lo repito, ya que no somos iguales y cada quien busca o tiene un objetivo, mentalidad y forma de vida diferente, y definitivamente un entrenamiento no puede ser igual para una persona que quiere ganar una carrera y otra que solo quiere terminarla.

Diferencia entre correr carreras en asfalto y carreras en el monte.

Esta fue la más fácil. Definitivamente no es lo mismo.
Entrenar para carreras en asfalto es prácticamente el mismo ejercicio para cada una. Las rutas de estas carreras son prácticamente todas iguales. Asfalto y planas. Aun cuando nos quejamos de algunas elevaciones que se encuentran, les aseguro que cuando comienzas a ir al monte, ya no vuelves a encontrar que esas carreras tienen tal elevación. Además, la tendencia es siempre hacerlas lo más planas posibles. Que sean rápidas, venden más, todos queremos ser rápidos.
Las carreras en el monte es todo lo contrario, que sean diferentes y lo más duras y difíciles es lo que muchos buscan. Esto hace que el entrenamiento para cada una sea bastante más específico. No solo sería el desnivel y que estás corriendo en terrenos posiblemente diferentes en cada una, también está el factor clima, ya que vas a pasar bastante más tiempo del que general te toma hacer la misma distancia en asfalto.

Es el primer error que cometí y todos cometerán. Querer creer que harás tu primer carrera en el monte en un tiempo aproximado a lo que haces en esas distancias en el asfalto. Yo fallé por casi dos horas en el pronóstico del primer evento que hice, que fue un 50k, y esto no quiere decir que me fue mal. De hecho, luego de ese evento creo he pasado los 50k más rápido en todas las ocasiones que se me ha presentado la oportunidad, ya sea en medio de una distancia más larga o corriendo esa misma distancia. El asunto es que esa carrera y ruta era bastante difícil y yo no sabía ni en lo que me había metido. Pero la gocé muchísimo.


¿Cómo entrenar para carreras en el monte?

Corriendo en el monte.

Desde que empezamos a correr en el asfalto, nos dicen que tratemos de saber y conocer lo más posible la ruta en que será la carrera, para poder entrenar y prepararlas bien y no tener sorpresas el día de esta. Entonces no es muy diferente la estrategia para las carreras en el monte. Lo diferente es la gran cantidad de variables que hay entre un evento y otro. Correr en arena, tierra, rocas , raíces, agua, nieve, elevaciones, altitud, calor, frio, hacen que la ecuación se complique y mucho más aun cuando inclusive en el mismo terreno la distancia es más larga. No es lo mismo 40k que 160k aunque estés corriendo en el mismo circuito todo el tiempo. Ahí entrarán los factores, cansancio, cambios de temperaturas por las horas del día, la alimentación, etc.
Entonces, sabiendo todo esto, entrenar para cada carrera en el monte nos lleva a investigar un poco más, para saber a qué nos enfrentaremos y en la medida de lo posible tratar de imitar o buscar dónde entrenar para estos eventos.

Nosotros que vivimos en una isla y además tropical, se nos hace difícil encontrar ciertas cosas. Por ejemplo, por más que he buscado, no he encontrado nieve en República Dominicana, ni las temperaturas a las que he tenido que enfrentar, pero contrario a lo que muchos pueden creer, para mí llevamos una ventaja. El frio se combate con más ropa, el calor por el contrario no se combate quitándose la ropa. Con esto no quiero decir que ya todo está resuelto, porque definitivamente hasta la respiración es diferente en el frio, pero tenemos que ser positivos, optimistas y creativos, de lo contrario no nos atreveríamos a enfrentar ciertas cosas.
En RD tenemos una cordillera central que presenta muy buenas alternativas para al menos tener ciertas experiencias.

Correr ultras distancias y sobre todo con desniveles.

De toda la experiencia que llevo en esto del correr en el monte y ultras distancias, les puedo decir, que la combinación de las dos es la que ha hecho y hará que todos los que lo intenten tengan que utilizar todas aquellas buenas y necesarias prácticas que siempre escuchamos y nunca les hicimos mucho caso o por dejadez  y/o falta de necesidad no hicimos.
Escuchamos la palabra ultra distancia o vemos un número como 160k y creemos que hay que correr todo lo que corrimos en los últimos cinco años, pero en un mes. Pero no es así. Sí hay que correr bastante más, sin fondos esas piernas no sabrán lo que es estar cansadas y seguir corriendo de cualquier manera, pero no es tanto como se puede creer. Lo que estos fondos no pueden ser todos en el asfalto plano, hay que hacerlos en los terrenos que pretendemos correr, sobre todo buscar las elevaciones y los descensos que son los que más nos van a afectar cuando estemos muy cansados y todavía falten casi cien kilómetros.
Dicho todo lo anterior, me lleva a decirles al menos una de las cosas que yo nunca hice mientras solo corría en asfalto y nunca pasé del maratón. Escojo solo esta, porque para mí, y muchos de los amigos ultra maratonistas que he consultado, es la herramienta que más ayuda a soportar la ultra distancia con desniveles. FORTALECIMIENTO FISICO.  

Por años me decía a mí mismo que debía ir al gimnasio, no necesariamente el gimnasio, pero que tenía que fortalecer y balancear mi cuerpo, pero nunca lo hice.
Recuerdo que en esa primera carrera de 50k, que tenía bastante desnivel y caminos técnicos, terminé con un pequeño dolor en una rodilla. Nada grave, no me hizo dejar de hacer mi entrenamiento para mi primer 80k un mes después.
En esa primera carrera de 80k, tan pronto pasé la marca de los 60 kilómetros tuve un dolor punzante en una de mis rodillas, que no me permitía correr. Caminé por buen rato y luego terminé corriendo. Todavía pasado esto, me repetía lo mismo, tengo que hacer fortalecimiento, pero no lo hacía. Hasta que explotó una lesión en una rodilla que casi no me permite participar en la carrera que siempre quise hacer. Entonces como buen dominicano, puse el candado después que entraron los ladrones, y en mi caso con los ladrones adentro, porque tenía que entrenar y fortalecer la rodilla ya que no tenía mucho tiempo para preparar aquella carrera.
Resulta que no es la rodilla lo que tienes que fortalecer cuando te duele la rodilla, es todo el cuerpo. Hay que tener un balance general que hace que todo funcione de una mejor manera y se eviten las lesiones.



El mejor consejo que les puedo dar, y que me han dado muy buenos corredores, es preferible  no hacer una corrida cualquiera solo por decir que corrí más kilómetros esta semana y mejor vayan al gimnasio o a cualquier lugar y hagan una rutina que les ayude a fortalecer y balancear su cuerpo, al menos dos veces por semana.


JLM

lunes, 23 de marzo de 2015

Corriendo asustado.



Son casi las doce de medio día y entre el cansancio, el calor y el sol ya no sé qué quiero hacer, seguir corriendo, caminando o montarme en el primer vehículo que me pase por el lado para llegar a mi destino. "Qué suerte, mira una camionetica que le puedo pedir una bola para llegar al final. No, ya solo faltan menos de medio kilómetro, para qué te vas a montar, termina, que fue a esto que viniste"

El pasado mes de noviembre, me encontraba corriendo en el Higüero, ya me faltaba muy poco para terminar, cuando como por arte de magia tenía tres individuos rodeándome, literalmente arriba de mi, con dos pistolas apuntadas a mi cabeza y todos tratando de revisarme para tomar cualquier cosa de valor para ellos. Uno casi bajándome los pantalones, el otro metiendo la mano en la mochila y todos gritándome que les diera todo lo que tenía. Yo solo atinaba a decir que no tenía nada, que andaba corriendo, solo me quedaba un poco de agua. Tan pronto uno encontró el celular con el que andaba, gritó “aquí está la máquina”, entonces me ordenaban que me metiera al monte, a lo que les dije que sin ningún problema y procedí a hacerlo. Ellos emprendieron la huida, los vi montarse en la camioneta que hacía unos segundos me había pasado por el lado, donde iban dos delincuentes más, entonces pude entender cómo fue toda la operación.
Todo esto sucedió tan rápido, que combinado con el cansancio que ya tenía, les juro que cuando les dije que no llevaba nada conmigo, ni me acordaba tenía el celular.

Hoy domingo corría por la avenida Bolívar a eso de las 11:30 a.m., casi frente al colegio la Salle, me doy cuenta que un individuo sentado en una motocicleta negra, que está parado frente a un carro, me está apuntando con una pistola y me está dando algunas instrucciones que no oigo. Yo sigo mi carrera y cuando le paso por el lado escucho que me pide todo lo que tenga, a lo que respondo que solo llevo agua, que si él la quiere, él insiste que le dé el celular y le digo que no tengo más nada, lo que en esta ocasión si era verdad. Mientras todo esto pasa, nunca paro de correr y como es una vía donde los carros están pasando, él guarda el arma y se marcha lo más pronto posible.

No soy experto en estadísticas, pero sí tuve que tomar dos cursos de ellas en la universidad, y creo recuerdo que algo anormal o muy anormal, no pude suceder muy a menudo. Diez millones de habitantes, que en menos de seis meses  asalten a punta de pistola a una misma persona, creo debe de ser una anomalía en un mundo donde hay cierto orden. Parece entonces que esto es normal.

No lo digo por decirlo, ni relajando, ni sarcásticamente. Dos veces en menos de cinco meses me han asaltado a mí, pero tengo años escuchando que asaltan a compañeros corredores en el parque Mirador Sur, en horas que hay mucha gente haciendo ejercicio, así como en horas que no las hay, asaltan a grupos de corredores corriendo alrededor del parque botánico, es más, una madrugada, entre noviembre y ayer, bajaba corriendo por la avenida Winston Churchill, cuando un joven en un carro se ponía a mi lado advirtiéndome que estaban asaltando, que él acababa de rescatar a otra corredora en el acto.

Es decir, que no es cuestión de andar en grupos, solos, ir al Parque Mirador, etc. es que nos están asaltando donde quiera, cuando sea y como sea.
Es más, cuando escribo esto en mis redes sociales, y muy probablemente en este blog, solo llega el mensaje a amigos corredores o creen que es un mal para los corredores, cuando nosotros tal vez solo andamos en las calles a pie cuando salimos a correr, el resto del tiempo andamos en nuestros vehículos con los vidrios cerrados y las puertas con pestillos. ¿Qué sucede con aquellos que su vida es andar caminando por las calles porque no tienen un vehículo? Los asaltan más que a nosotros.

Sigo con las estadísticas, ya que creo no las entendí muy bien, por favor me las explican. ¿Qué significa que a cinco miembros de mi familia las hayan asaltado de maneras muy parecidas a las mías en un período menor de dos años? Que a un circulo tan pequeño le ocurra esto en tan poco tiempo, a mí me dice que mis estadísticas no están fallando, en nuestro país hay un serio problema y parece a nadie le importa.

Luego de sufrir ese primer atraco en el Higüero, el grupo con el que regularmente corro allá nos preguntábamos qué hacer. Siempre decimos lo mismo, no andar solos, pero en ese mismo lugar, esos mismos delincuentes, creo la semana antes, habían asaltado a un grupo de mountain bikers. Entonces no es cuestión de andar solos o en grupo. Lo de dónde correr ni lo tocamos, porque es en todas partes que te asaltan. Yo solo le pedí a mi grupo que si por casualidad andábamos juntos cuando me volvieran asaltar, creyendo que nunca más pasaría, que por favor guardaran la calma y entregaran todo lo que tenían, porque honestamente creo que alterarse o querer pelear sería mucho peor, además que los delincuentes son los que tienen las armas y yo no corro con una, pero además imagínese usted corriendo con un arma. Pero no pensemos en que estamos corriendo, porque como ya dije, este no es un problema de solo cuando usted anda corriendo. Tome cualquier día de su vida donde usted se vaya a montar en el carro y vengan a asaltarlo y usted, que anda armado, trate de sacar el arma, si ellos ya tienen la de ellos fuera y son más que usted. No creo llegues ni a tocarla cuando ya estarás muerto.
Otra cosa que se me ocurrió ese día fue que por lo menos tengamos algo para que ellos tengan para llevarse y no se incomoden y te vayan a dar una paliza. No me imagino qué hubiera pasado conmigo aquel día en el Higüero de no haber aparecido ese celular, estábamos solos en un lugar desértico. Hoy no era mucho problema porque estábamos en una vía transitada y el ladrón no podía quedarse estático mucho tiempo.
Lo que hago en estos momentos es llevar un celular prácticamente desechable, solo cuando voy al monte, que es por seguridad, ya que puedo sufrir un accidente y lo necesitaría para llamar por ayuda. Cuando corro por la ciudad nunca ando con celular, soy de los antiguos corredores que comenzamos cuando este artefacto ni las redes sociales existían. También es bueno llevar algún menudo, que lo llevo para comprar agua o Gatorade cuando se me acaba, pero serviría para darle algo a los delincuentes y evitar un culatazo, galletón o trompón.

Ahora quiero complicarles más el mundo a todos ustedes y hacerles dos preguntas. 

¿Podemos acudir a la policía a denunciar el hecho y si ellos atrapan a los delincuentes iremos a identificarlos y poner la querella?

¿Hay autoridades en nuestro país que la mayoría de los dominicanos consideremos fiables y serias?

Vivimos en una sociedad donde el respeto a lo ajeno hace años se perdió, donde solo queremos que las leyes y reglas sean aplicadas a los demás pero no a nosotros.

República Dominicana la están asaltando desde adentro y somos los mismos dominicanos que lo estamos haciendo. 




JLM

martes, 13 de enero de 2015

Bandera 100k. Terminar sí o sí.



Nunca antes había llegado a un evento con tantas ganas de terminarlo. Sí, suena raro, claro que siempre vamos a los eventos con una meta principal que es terminar, pero en esta ocasión y debido a mis malas experiencias recientes, terminar era la medicina que necesitaba.

Esta medicina la estaba buscando y esperando, pero no fue hasta una semana antes de este evento que todas las condiciones se dieron para tomar la decisión de participar y en cuestión de instantes ya estaba inscrito y con todos los preparativos hechos.

Nos dirigimos a Bandera, Texas. Este es un pueblo cercano a San Antonio, en este lugar correríamos el Bandera 100k, en un terreno que nos prometía, serpientes cascabel, escorpiones, puercos salvajes, armadillos, piedras, senderos, cactus y grandes escaladas. Pero el protagonista del fin de semana no fueron ninguno de estos. El actor principal fue el clima. La lluvia de toda la noche anterior y gran parte del evento, convirtieron la parte de tierra en un solo lodo y las partes de piedras, que eran las escaladas y los descensos, en muy resbalosas.

Perfil de la ruta. Repetir dos veces.
7:30 a.m. se da la largada y en esta ocasión les voy a resumir la carrera en un párrafo, para que no lean mucho. Es que en realidad fueron muchos kilómetros pero es fácil de resumir. El terreno estaba totalmente mojado desde que llegamos, hacía un frio que poco me faltó para pedir ropa prestada para ponerme más. Debíamos andar con cuidado de no resbalar cuando subíamos y mucho más cuidado cuando bajábamos. Los pedazos más planos, el lodo era tanto y tan pegajoso que correr era bastante incómodo, básicamente con dos libras más en cada pies, y dejas de intentar limpiarlo cuando notas que inmediatamente vuelves a estar igual. Final de la primera vuelta. Segunda vuelta, la misma ruta, más mojada, más fría, comenzó a llover de nuevo y no paró, lo que la hizo más resbalosa. Ahora el lodo que era pegajoso en la primera vuelta era un jabón, caminando resbalabas en él. Esta vuelta era oscuro de noche y con neblina en las cimas de las montañas, cosa que con la lámpara que llevas en la cabeza hace que no veas mucho. Final. Vieron que fácil.

 
No son mis pies, pero así los teníamos todos. (Foto tomada del FB)
En cuanto a mi corrida y la parte física, creo puedo decir y destacar que por fin creo haber logrado parte de la fortaleza que necesitaba, digo parte ya que siempre se puede mejorar. Eso se lo debo todo a Davianty quien es el encargado de ese departamento. Corrí bastante bien, escalé mucho mejor, se puede decir que si las condiciones del terreno hubieran sido mejores me pudo haber ido mejor, sí, pero estas fueron las condiciones del día y esas son las cosas bonitas de estos eventos, las enfrentamos y las disfrutamos como nos tocan. La ruta más bonita y demandante de lo que esperaba, cosa que me da más satisfacción.

La realidad es que no puedo explicar cómo transcurrió mi carrera, solo sé que me sentía bien, tomé el terreno y las condiciones como venían y las pequeñas metas eran ir llegando a cada mesa de abastecimiento. Comí lo que me apeteció en cada me mesa. En una me di un hartura de quesadillas que para que les cuento, rellenaba mi botella de agua y seguía.
Sí recuerdo haber pensado en algún momento que si todavía no iban cincuenta kilómetros cómo iba a hacer los segundos cincuenta, pero una vez comencé esa segunda vuelta todo cambió y solo era llegar a la meta.
Justo antes de completar la primera vuelta. 50k

 Anécdotas de esta carrera.

-Las manos las tuve heladas gran parte del evento, aún con los guantes puestos. En una ocasión quise quitarme los tenis para sacarme un pedazo de lodo o piedra que estaba justamente en el puente del pie y molestaba bastante, pero los dedos estaban tan hinchados e insensibles que no pude desamarrar el nudo.
-Está demás decir que toda la carrera tuve los tenis lleno de todo. Aprendes a ni sentirlo ya después de varias horas.
-Creía ser el único dominicano en la el evento, hasta que llegué a una de las mesas de abastecimiento que encontré un pote de Ron Barceló.
En estos eventos dependiendo el clima las mesas proveen comida o bebidas para frio o para calor. En este caso fue para frio. Aparte de las hidrataciones y comidas típicas de ultras, en todas las mesas ofrecieron comidas calientes, sopa de fideos, chocolate caliente, quesadillas, puré de papa, derretidos de queso y en una de ellas había whisky, ron y tequila.
Antes de que pregunten, comí de todo esto menos las bebidas espirituosas.

Por si no me creen. 
-Los tenis y medias terminaron tan enlodados, que me los quité y los dejé allá mismo. No había forma de meterlos en mi mochila, que era mi única maleta y venía desde la carrera casi directo al aeropuerto para mi retorno.

-En un momento cayó hielo, no nieve, ni granizo, pedacitos de hielo.
-Las ramas de los árboles y las hojas de los cactus sotol, amanecieron totalmente heladas, cuando las tocabas caía todo el hielo.
-A pesar de todo casi logro terminar sin caerme. Faltando menos de dos millas en la última bajada resbalé en una piedra y al caer me di bastante duro en un tobillo. Está hinchado todavía.


No me lo van a creer, pero esta fue la vez que menos disfruté el momento exacto de cruzar la meta, esto porque un poco después de la mitad, sentí una tranquilidad y seguridad, que la venía gozando y saboreando por todos esos kilómetros.


JLM